Zoona, servicio de pago móvil de Zambia

El dinero móvil impulsa la economía en África

La expansión del dinero móvil en el África subsahariana sirve para ilustrar el poder transformador que tienen las nuevas tecnologías de pago cuando se adaptan a las necesidades reales de la población. En esta parte del continente, donde sólo un 20% de las familias tiene acceso a servicios bancarios (según el estudio The Mobile Economy de GSMA), millones de personas transfieren dinero cada día y pagan sus facturas de la luz y la compra utilizando sus teléfonos móviles. Pero la revolución de los pagos móviles ha ido más allá, estimulando la creación de decenas de empresas que no sólo desarrollan nuevos servicios adaptados a sus clientes, sino que están dando forma a todo un ecosistema de los pagos en África con potencial para impulsar la economía de la región y tener un papel cada vez más importante en todo el mundo.

Abonados a telefonía móvil y tasas de penetración en África (excluyendo conexiones M2M)

Abonados a telefonía móvil y tasas de penetración en África (excluyendo conexiones M2M). Fuente: GSMA, 2014.

Del total de servicios de pago móvil existentes en todo el mundo a finales de 2014, más de la mitad (130) habían sido desarrollados en países del África subsahariana. La región también posee el mayor porcentaje sobre el total de 109 millones de cuentas de dinero móvil existentes en esa fecha. Y sólo en África oriental, uno de cada dos móviles conectados a Internet está asociado a una cuenta de este tipo.

Además del elevado porcentaje de población que no tiene acceso a servicios bancarios, otros factores explican la creciente presencia de África en todo lo relacionado con el dinero móvil. Entre ellos está el carácter predominantemente rural de una gran parte de la población, que vive también en zonas remotas donde el desplazamiento físico a una sucursal bancaria sería un problema. También existen cientos de miles de comercios que no tienen medios para procesar pagos electrónicos, muchos de ellos en lugares con conectividad limitada a la red móvil o problemas de suministro eléctrico. Y no hay que olvidar el volumen de transferencias que los más de 30 millones de emigrantes africanos envían a su lugar de origen cada año (por valor de 40.000 millones de dólares), en su mayor parte a través de operadores móviles.

Sin embargo, entre estas razones destaca un factor que lo ha hecho posible: el avance del teléfono móvil, que sigue creciendo a buen ritmo y en algunos países, como Kenia, cuenta con los índices de penetración más elevados del mundo. En 2014 había en la zona del África subsahariana un total de 329 millones de usuarios suscriptores de móvil, lo que equivale a un 38% de penetración. La industria móvil ya genera más de 2,4 millones de empleos en la región, y se espera que sean 3,5 millones en 2020. Su contribución al PIB también crece a buen ritmo: más del 5% en la actualidad y un 6,2% previsto para 2020. Esto ha servido de cimiento para la aparición de una generación mucho más tecnológica dispuesta a subirse al tren de oportunidades creadas por el móvil.

Kenia y Suráfrica, a la vanguardia del dinero móvil

El exitoso sistema de pago M-Pesa, comercializado por Safaricom, que hoy en día ya cuenta con más de 20 millones de usuarios activos en todo el mundo y 273.000 agentes, exporta su tecnología incluso fuera del continente, a países como Rumanía, India o Afganistán, donde tener un móvil es más habitual que una cuenta bancaria. Uno de los grandes logros de M-Pesa ha sido definir un modelo basado en el uso, a diferencia de la banca tradicional, lo que evita discriminar a las poblaciones que menos tienen. Pero buena parte de su éxito radica también en haber diseñado una plataforma low cost que únicamente requiere de acceso a Internet para disfrutar de una gama de servicios variada, desde guardar dinero en una cuenta de ahorros, hasta enviar y recibir dinero de familiares o amigos, pagar las facturas o cobrar la pensión. En 2014 se realizaron solo en Kenia un total de 73,9 millones de transacciones a través de móvil, por un valor total de 192.600 millones de dólares. Pero otros países como Sudán, Somalia, Tanzania y Suráfrica no quedan lejos.

Claves del dinero móvil en Kenya. Fuente: GSMA.

Claves del dinero móvil en Kenya. Fuente: GSMA.

El éxito de M Pesa en Kenia o de la surafricana MFS África ha servido para fomentar la aparición de servicios similares, como Zoona, en Zambia, así como de diversas soluciones interesantes relacionadas con el dinero móvil. En Suráfrica, por ejemplo, destacan 22seven, una aplicación que facilita la gestión del dinero y las inversiones a los consumidores, y también Nomanini, un pequeño dispositivo wireless que permite a los comercios procesar pagos estén donde estén, ya que ha sido testado para funcionar en condiciones de escasa cobertura y suministro eléctrico limitado.

También se están produciendo acuerdos de interoperabilidad entre los sistemas de pago de varios países y colaboraciones entre empresas para dar mejor servicios a sus usuarios. Es el caso de la alianza entre Zeepay y Small World FS para trasladar las remesas que envían los emigrantes ghaneses a carteras móviles con las que sus familiares pueden pagar sus compras.

Para organizar y dar sentido a este ‘boom’ de empresas de dinero móvil y de tecnología en general, han surgido decenas de incubadoras, especialmente en Nigeria, Suráfrica, Botswana y Ghana. Un ejemplo es iHub, de donde han salido más de 150 empresas, entre ellas la compañía de servicios financieros Weza Tele que fue vendida por 1,7 millones de dólares al grupo surafricano AFB.

Dinero móvil,en Africa entre reto y oportunidad

Historias de éxito como la de M-Pesa o la generalización de los smartphones en África pueden pintar un panorama excesivamente optimista. A estas alturas la oportunidad y el crecimiento del dinero móvil son innegables, pero sí es importante ponerlos en contexto. Aunque el índice de penetración del móvil en el África subsahariana ha crecido en los últimos cinco años a un ritmo del 6% y se espera que el ritmo se mantenga hasta alcanzar en 2020 un ratio cercano al 50%, lo cierto es que sólo un cuarto de la población total tiene conexión a Internet a través de su teléfono. En 2020, se espera que esta cifra aumente hasta el 37%.

Penetración móvil en África Subsahariana. Fuente: GSMA

Penetración móvil en África Subsahariana. Fuente: GSMA

Por otra parte, los pagos electrónicos son todavía un porcentaje minoritario del total de pagos en el continente, que aún se hacen en su mayor parte en efectivo. Además, el objetivo de bancarizar a la población y a los comercios que no tienen acceso a servicios financieros todavía queda lejos. Basta comparar el elevado valor medio por transacción efectuada con M Pesa (29 dólares) con los ingresos diarios de la población más desfavorecida.

Sin embargo, la evolución del dinero móvil en África nos deja ya lecciones muy valiosas que sirven para explicar su éxito parcial. En países con importantes limitaciones económicas y de infraestructuras, la tecnología ha sido un reto secundario por detrás de otro más importante: crear formas de pago que respondan a las necesidades de los usuarios dentro de las condiciones existentes. Sin embargo, las diferentes soluciones de pago móvil que hemos visto no ofrecen simplemente un valor añadido a sus usuarios, sino que son más que eso: un medio a través del cual estos participan de una economía en expansión, retroalimentando un ciclo que por el momento parece prometedor.

Loviit



Soy el típico al que le cuesta más escribir una bio que un artículo de mil palabras. Buscador de ideas a tiempo completo, inventor de hobbies y amante de la aviación. Cuando no estoy dedicado a la comunicación y al marketing, puedes encontrarme cerca de un aeródromo.
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